Hace tiempo que me vengo cuestionando una pregunta sobre el pueblo saharaui que me da continuamente vueltas en la cabeza y que muchas veces hasta incluso me quita el sueño. La pregunta es la siguiente: ¿Qué pasaría si el pueblo saharaui decidiera retomar la lucha armada? Sinceramente, no quiero ni imaginar lo que podría suceder si esto se llevara a cabo, quizás muchas muertes o si hay suerte la calma total para un pueblo que vive ya más de 32 años en el más mísero de los exilios, apartado del mundo y viendo como marchan sus hijos, en busca de una vida mejor. .
Tengo que decir que por una parte me siento muy egoísta al pensar que en esa guerra, yo podría perder a muchos de mis amigos y no me gustaría para nada, pues ellos para mí lo son todo (desde aquí les mando un saludo a todos, por ser como son y enseñarme tantas cosas), porque ¿A quién le gusta perder a sus amigos? ¿A quién le gusta perder familiares? La respuesta es: “a nadie”, pero por otra parte sé que yo en su situación haría lo mismo, aunque lucharía incansablemente por evitar la guerra y no ver sangre derramada de mi pueblo.
Hace ya más de un año empecé a conocer a saharauis como bien he dicho en otras ocasiones y desde entonces no ha pasado un solo día en que no haya visto o hablado con alguno de ellos. Así, paulatinamente el pueblo saharaui se ha metido en lo más hondo de mi corazón y por eso me horroriza pensar en una posible guerra, una guerra que según mi opinión no les favorecería, sino que más bien derrumbaría a este pueblo. Sé que muchos saharauis me vais a debatir está cuestión e incluso criticar, otros en cambio, me dareis la razón, pero bueno para bien o para mal asumo mis palabras y lo digo con convicción.
Bien sabéis Marruecos es mucho más poderoso que el pueblo saharaui (aunque nos pese) y tiene mejores aliados en sentido económico que los saharauis. La realidad está frente a nuestros ojos y no los podemos cerrar, si los cerramos podemos engañarnos, ya que el Sahara no dispone de medios económicos, ni físicos para afrontar una guerra de tal envergadura. Aquellos que día a día pensáis que la guerra es la mejor solución, os habéis planteado la debilidad de los saharauis debido a la falta de alimentos, sinceramente creo que no. Además pensad que pasaría si se entrara en la guerra y ningún país os suministrara alimentos, la situación se agravaría muchos más.
Para concluir no quiero que me tachen de crítica, y de ir en contra del pueblo saharaui, pues yo soy totalmente contraria. Defiendo al pueblo saharaui ante todo, pero amigos y amigas esta la pura realidad como la vida misma o quizás la que mis ojos ven. Desde aquí quiero mandar un saludo al enorme esfuerzo que ha realizado el pueblo saharaui durante tantos años, sin la vuelta a las armas cosa que ha hecho del Sahara un pueblo sencillo, puro, luchador incansable de los derechos humanos por la vía pacífica, leal y sobretodo generoso. Vuestra historia será conocida en todas partes del mundo y jamás se olvidará el nombre de este pueblo. Aunque parezca una utopía así lo pienso.
Deseo que todo os vaya bien y pronto pueda contemplar un país libre. Espero que todo ello sea sin horror, ni muertes sino con una grande y eterna felicidad.
Por un Sahara Libre
Natàlia Mellado Coves